lunes, 4 de julio de 2011

NO MOJA, GOTEA

paraguay.com

RAMOS DE FLORES. El tanto de Adrián Ramos para el triunfo 'cafetero' mantiene invicta a la selección colombiana en sus estrenos en Copa América desde 1983.

Data

Jugaron en el Estadio 23 de Agosto (San Salvador de Jujuy, Argentina)
Gol de Adrián Ramos 46’+
Por el Grupo A
Arbitró Enrique Osses (CHI) y lo hizo regular
La figura fue Leonel Moreira (CRC).
La decepción fue Radamel Falcao García (COL).
Amonestaron a Madrigal, Guzmán y Calvo (CRC); Guarín y Zúñiga (COL).
Expulsaron a Randall Brenes (CRC).

COSTA RICA (5-3-2): Leonel Moreira; Johnny Acosta, Oscar Duarte, José Salvatierra Francisco Calvo, David Guzmán (José Miguel Cubero); Pedro Leal, Heiner Mora, Diego Madrigal (Josué Martínez); Randall Brenes y Joel Campbell (César Elizondo). DT: Ricardo Lavolpe.
COLOMBIA (4-3-3): Luis Martínez; Camilo Zúñiga, Luis Perea, Mario Yepes, Pablo Armero; Abel Aguilar (Hugo Rodallega), Gustavo Bolívar, Fredy Guarín; Dayro Moreno (Teófilo Gutiérrez), Adrián Ramos y Radamel Falcao (Elkin Soto). DT: Hernán Darío Gómez.

A mano cambiada creemos que

Tras jugarse este segundo partido de la primera fecha del grupo A, se ha marcado una propensión –al menos en esta serie- a que el equipo, en el papel, favorito se ve maniatado por el orden y la aplicación del chico insolente. El Colombia–Costa Rica se pareció mucho al partido inaugural, pues el desarrollo del juego da para la comparación.

Si el fútbol se jugara sin arcos -no tengo el menor reparo en señalarlo-. Colombia sería de las mejores selecciones del mundo. El balón lo maneja como quiere –o tal vez como puede- con una mesura que por momentos llega a convertirse en parsimonia, como si el reloj se hubiera congelado y tuviera todo el tiempo del mundo para buscar algo que se ha convertido para toda una nación en una verdadera quimera. Hoy Adrian Ramos se hizo la idea de que jugaba en suelo teutón, capitalizó un pase entre líneas de Guarín y permitió a toda Colombia un grito que vale por tres, esos de los que últimamente suelen ser más fantásticos que reales.

¿Qué decir de Costa Rica? Contrastable a lo de Colombia, sin figuras, pero mostrando más indicios de ser un equipo. Ordenado, práctico y hasta muy mecánico por momentos. La expulsión de Brenes lo complicó en pos de lograr su objetivo. Aún así, la figura que deja es positiva.


El enganche

sábado, 2 de julio de 2011

LAMBADA BOLIVIANA

reuters


DOBLE GRITO. Edivaldo Rojas, brasileño de nacimiento, marcó en su debut oficial con la verde boliviana.



Data




Jugaron en el Estadio Ciudad de La Plata (Tolosa, Argentina)
Goles de Sergio Agüero 76’ (ARG); Edivaldo Rojas 48’ (BOL)
Por el Grupo A
Arbitró Roberto Silvera (URU) y lo hizo bien
La figura fue Ronald Raldes (BOL)
La decepción fue Ezequiel Lavezzi (ARG)
Amonestaron a Tevez y Lavezzi (PER); Flores, Gutiérrez, Chávez y Rivero (BOL)

ARGENTINA (4-3-3): Sergio Romero; Javier Zanetti, Nicolás Burdisso, Gabriel Milito, Marcos Rojo; Ever Banega, Javier Mascherano, Esteban Cambiasso (Angel Di María); Ezequiel Lavezzi (Sergio Agüero); Lionel Messi y Carlos Tevez. DT: Sergio Batista.
BOLIVIA (4-3-1-1): Carlos Arias; Lorgio Alvarez, Ronald Raldes, Ronald Rivero, Luis Gutiérrez; Jaime Robles, Walter Flores, Jhasmany Campos (Juan Carlos Arce); Joselito Vaca (José Luis Chávez); Edivaldo Rojas (Rudy Cardozo) y Marcelo Martins. DT: Gustavo Quinteros.

A mano cambiada creemos que

El pensamiento Batista no encaja en la identidad que Argentina busca en esta Copa América. Con la figura de Maradona impregnada en la humanidad de Messi, el ‘Checho’ quiere armar un once a partir de la presencia de la estrella del Barcelona, tal como hiciera Carlos Salvador Bilardo en 1986, con la presencia de Diego y el propio Batista en el once titular. La gran diferencia es que los escenarios son completamente distintos. Mientras esta albiceleste está obligada a alcanzar el título con tango y exceso porque juega en casa -donde hasta lo lujoso sabe a poco-, aquella que fue campeona del mundo partía con desventaja a nivel colectivo y solo brillaba a partir del accionar individual de Maradona. La actual selección argentina cuenta con múltiples, innumerables variables en cada puesto, pero la búsqueda de la excelencia individual le juega una mala pasada. Argentina no juega como un equipo, Argentina es una suma de esfuerzos en busca del botín izquierdo de Messi. Y es solo en la anarquía que puede reaccionar (como en el empate de Agüero tras cesión de ¡Burdisso! en el borde del área boliviana).

Bolivia, en cambio, no hizo más que aprovechar su rol gratuito de derrotado. Plantó dos líneas que se hicieron infranqueables en conjunto y procuró en lo posible –y convencido, por cierto- de desaparecer a Messi, tal como consiguieron la mayoría de selecciones en la pasada Eliminatoria Sudamericana para Sudáfrica 2010. Bien Raldes en el último cierre al astro argentino y bien Rivero en los cortes anticipados. Mal Argentina en restarle protagonismo a Tevez en una posición inadecuada y en postergar a un superlativo Di María (si se va a armar un equipo en función a un jugador, ¿por qué no en torno al ‘Flaco’, que acabó la temporada con el Madrid en gran nivel?). No pasa la idea por lapidar a Messi, lo cual sería una estupidez si hablamos del mejor jugador del mundo en la actualidad, sino de no resignar las variantes de juego ante la muy probable marca férrea que tendrá la ‘Pulga’ en cada partido.

No es por ser aguafiestas, pero lo de la escuadra boliviana tampoco da para tirar demasiadas flores. En el fútbol o se ataca o se defiende, y Argentina no hizo bien ni lo uno ni lo otro, mientas Bolivia la rompió en lo segundo. Dentro de la mediocridad de su ataque, el taconazo de Edivaldo Rojas fue el cachetazo providencial que la verde encontró para darse cuenta de sus posibilidades. Bolivia se dio cuenta de que no tenía que agachar más la cabeza porque la zaga argentina era tan humana como cualquiera –aunque algunos amigos de la patria de Borges los consideren muy por debajo de esa condición. Y ahí estuvo la posibilidad de Martins para marcar un antes y un después de Bolivia en la Copa. Era la opción de matar a Argentina y darle esa seguridad a una Bolivia que entra a la cancha con la derrota como una de sus posibilidades. Erró. Cuestión de una jugada, cuestión de decisión. Yo creo que no debió esforzarse mucho por humillar a Romero sino en definir seguro apenas estuvo frente a frente.

Lo cierto es que Argentina aún tiene 180 minutos para remontar el escenario y demostrar que, como muchas veces, un mal comienzo no indica el fracaso al final; tendrá que hacerlo ante Colombia, su bestia negra. Bolivia, por su parte, con mucha menos presión, puede fortificar una gran campaña si da cuenta del joven equipo costarricense.





Enzayra